De la publicidad tradicional a los influencers

Internet ha revolucionado nuestra forma de vida, no sólo ha cambiado cómo consumimos sino también cómo entendemos el consumo. En este post hablaré de los influencers y cómo ha evolucionado la publicidad y el marketing.

Hace unos años, las ciudades y sus carreteras se revestían de carteles publicitarios, tan acostumbrados estábamos a ellos que a forman parte de nuestro imaginario colectivo y lo reclamamos como parte del paisaje, ejemplo de ello es el famoso toro de Osborne, o el de Tio Pepe en la mismísima Puerta del Sol de Madrid.

Publicidad

Sin embargo, con el paso de los años, la publicidad ha ido perdiendo parte de su encanto y su originalidad para resultar molesta e intrusiva. La televisión la ha metido hasta en nuestra casa y los eternos cortes publicitarios han conseguido que la odiemos.

Con la llegada de internet, el ocio doméstico ha pasado  progresivamente de la televisión al ordenador portátil, dónde la variedad de contenido a escoger es mayor y dónde podemos elegir libremente en qué tema queremos invertir nuestro tiempo libre.

Hasta hace unos años, la publicidad no tenía cabida en internet, sin embargo lo que empezó con tímidos banners se ha convertido en molestos pop-ups e intersitials que agreden visualmente al usuario y que provocan todavía más rechazo que los spots televisivos.

Los directores de marketing son conscientes de este rechazo y por ello han ideado una nueva forma de publicitar sin que resulte agresivo al potencial cliente ¿Cómo? A través de la creación de contenido útil.

Este contenido útil no es creado directamente por la propia marca, ya que esto sólo provocaría recelo y más rechazo, este contenido es generado por personas independientes a la empresa cuya figura genera confianza en los usuarios… los famosos influencers

Pero ¿Quiénes son? Son personas generalmente jóvenes, atractivas y con grandes dotes de comunicación, que tienen un blog o un canal de youtube dónde hablan sobre los temas que les interesan (videojuegos, maquillaje, cocina, moda…) y cuyo poder de atracción consigue que miles (en ocasiones millones) de personas confíen en su criterio y se conviertan en personas influyentes.

youtubers

Si antes había que pagar millonadas para crear un anuncio masivo que alcanzara a tus potenciales clientes, ahora tenemos jóvenes cuyo poder influenciador es mayor, cuyo target está claramente definido y cuyo mensaje va a ser consumido conscientemente por el usuario.

En conclusión, tenemos la estrategia perfecta.  Un atractivo prescriptor con millones de seguidores, atentos a un video de 3 minutos dónde el protagonista es tu producto.

Aunque suene perfecto… ¿Dónde está la pega? Precisamente en su sinceridad… asegúrate de que el producto que le mandas es perfecto, ya que una mala crítica te abocará al fracaso, sigue estos consejos y asegúrate de que localizas al influencer perfecto.

  • En Youtube y en blogs temáticos: Selecciona por categorías para encontrar el perfil que buscas.
  • Mira el número de seguidores, pero también las visualizaciones , los comentarios y los “me gusta” que tiene cada video, la suscripción no asegura el engagement de los usuarios.
  • Interésate por lo que más le interesa y por las particularidades del influencer. Por ejemplo, si haces cosmética natural, asegúrate de su tipo de piel y de sus necesidades antes de mandarle cualquier producto que no se adapte a su tipo de piel y pueda empeorar la crítica. O si distribuyes productos dietéticos, asegúrate de que no haya mencionado ninguna alergia en sus videos.
  • Envíales los productos que te gustaría que pruebe (generalmente tienen un correo para estos asuntos). Recuerda que si no hay contrato específico, no puedes obligarle a que hable de ellos, no puedes pedirle una fecha en concreta y por supuesto no puedes obligarle a dar una crítica positiva. He visto casos en los que se ha convertido en un video exclusivo pero destructivo para una marca por el hecho de presionar agresivamente para que hablen de ella.
  • Cuida el packaging y los detalles, cuanto más visual sea, más posibilidades de resultar “fotografiable” y que se comparta en otras redes.

El fenómeno influencer no es nuevo, ya que tiene su origen en las primeras estrellas del cine en los años 20, pero parece que este fenómeno está aumentando su poder gracias a la cultura de la imagen y cambiando su perfil a jóvenes dedicados principalmente a vender su propia imagen ¿Qué opináis de ello? ¿Estamos ante el nuevo paradigma publicitario?