El diccionario define marca como una señal que permite identificar o distinguir algo para dar una información sobre ello. Así pues, en el marketing las marcas nacen para diferenciar un producto de otro, de manera que cada uno se diferencie por un valor añadido que llame la atención del consumidor y lo haga destacar de la competencia, para finalmente ser adquirido.

El concepto de marca personal llega a España a finales de los años 90 en el contexto empresarial de recursos humanos. Los individuos en el terreno profesional, nos movemos según la ley de la oferta y la demanda, ofertamos nuestro trabajo ante una demanda de empleo cada vez más escasa y competitiva. Debido a esta situación, los profesionales necesitamos destacar y llamar la atención de los demandantes para diferenciarnos de la competencia para ser finalmente los elegidos.

¿Recordáis los años de Operación Triunfo? En aquella época el famoso jurado Risto Mejide repetía en cada gala a los concursantes que no eran “producto”, que no les compraba… aquello que empezamos a repetir porque nos sonaba a chiste y que a los más críticos les ofendía por la manera de cosificar a las personas, hoy en día es una verdad aplicable a todo el mundo, ya no sólo a aquel que quiere ser famoso, también para una recién licenciada en derecho o un maquillador profesional.

Ese “producto” en el que quería convertir a los concursantes no era más que el antecedente de la famosa “marca personal” de la que hoy todo el mundo habla, es decir, la diferenciación que deberíamos buscar para destacar entre todos nuestros competidores.

¿Cómo logramos esto? Antes que nada, tenemos que saber que el marketing nunca debe ser un engaño, al final el peor marketing es la mentira.

  1. Analízate a ti mismo: Todos tenemos defectos y virtudes, aunque a veces no sepamos verlo, todos tenemos algo que se nos da mejor que al resto. Puede ser un don para relacionarte con otras personas, puede ser la música o la escritura… si no eres capaz de encontrar tu fuerte, investiga en tus hobbies, porque seguramente hay una habilidad excepcional en tus aficiones… puede que tu interés por jugar al futbol revele tus dotes de liderazgo, tu capacidad de trabajo en equipo y talento para analizar el terreno de juego… si esa habilidad la llevamos al terreno empresarial, tendremos un gran directivo con capacidad para motivar a sus trabajadores y con la habilidad de desenvolverse en situaciones de incertidumbre… … y ahora que lo sabes ¡Destaca tu talento!
  1. Trabaja mucho: Para ser reconocido profesionalmente, tienes que ser bueno en lo que haces, aparentar solo sirve durante un tiempo y como he dicho, el personal branding es una carrera de fondo. Busca la manera de mejorar en tu trabajo diariamente: mejora tu formación, lee blogs de profesionales, libros especializados, conferencias en youtube…
  2. Date a conocer profesionalmente: Visita los congresos donde se mueven los profesionales que admiras, apúntate a jornadas, charlas y conferencias que ofrecen instituciones privadas y públicas para aprender de sus conocimientos y experiencias y para entablar relaciones con colegas, relaciónate con ellos y participa en sus conversaciones para que poco a poco te vayan conociendo e identificando como uno más.
  3. Emplea las Redes Sociales y los blogs personales: Crea un espacio donde puedas volcar tu conocimiento y tus inquietudes. No temas compartir el conocimiento, del intercambio de información salen los mejores profesionales. Diseña tu blog como si fuera el de una empresa “quien soy” “qué hago” “contacta conmigo” crea un logo personal y usa los colores que mejor te definan, trata de mantenerlo para que sea reconocible. Utiliza las técnicas de SEO para posicionarte. Trabaja en él diariamente porque es tu mejor CV.
  4. ¡Humildad y paciencia! No, no es un paso de semana santa xD Son las claves para que tu marca personal sea todo un éxito.

Casi el 80% de las empresas buscan a sus empleados por internet, por lo que te animo a poner en práctica estos consejos y a diferenciarte mediante el personal branding 😉