El tono de voz es la forma en la que una empresa utiliza las palabras para construir su personalidad y relacionarse con el entorno. Elegir tu tono de voz es una forma de definir cómo quieres ser percibido por tus clientes.

El tono de voz se deberá marcar en el manual de identidad corporativa, ya que más allá de una tipografía y un logo, dotar de identidad a una empresa pasa por determinar cuál es la imagen DESEADA, es decir, la imagen por la que queremos ser reconocidos por el público en general.

Si ya has determinado cual es tu imagen deseada, podremos establecer una serie de valores asociados a ella.

Piensa en un termómetro en cuya temperatura fluctúa tu voz, cuanto más distancia quieras marcar con el cliente, más fría será tu voz, este será el caso de las empresas que quieran destacarse como figuras de autoridad, prestigio y poder, para ello utilizarán un vocabulario más técnico y un lenguaje más formal. En la otra punta del termómetro nos encontramos con las empresas que desean destacar por su cercanía con el cliente, por su calidez, para lograrla utilizarán un lenguaje amistoso e informal, prácticamente coloquial.

Cada empresa debe valorar en qué punto de este termómetro quiere navegar para encontrar su tono de voz perfecto, aquel en el que el cliente comprenda perfectamente lo que la marca quiere transmitirle y la marca sienta que está proyectando su verdadera identidad.

Por ejemplo una clínica de cirugía estética querrá ser considerada por sus innovadoras técnicas, por la responsabilidad de sus profesionales, por la calidad del material empleado…

Si una empresa con estos valores se comunicara sin tener en cuenta su interlocutor podría hablar con un vocabulario técnico y de una manera científica, como resultado utilizar un tono frío y distante que lo aleje de sus clientes, personas que no tienen por qué conocer la jerga médica. Por ello, debemos conocer a nuestro interlocutor antes de empezar a escribir en redes sociales e incluso de realizar cualquier copy para la empresa.

Por ello, antes de empezar a redactar los copys, es importante aclarar los valores que queremos transmitir sobre la empresa. Si nuestra intención es que nos consideren una marca aspiracional, debemos utilizar una retórica que nos sitúe en un rol de héroe o incluso rebelde, en cuyo discurso se aprecia la confianza en la marca en ser quien te va a solucionar un problema porque tiene la capacidad para ello. Se me viene a la cabeza marcas como Martini, BMW o AXE. Se apoyan principalmente en el poder de seducción del lujo y el sexo.

Ejemplo de un copy muy de héroe épico: «Inmortalizar» «dónde hay voluntad hay camino» «la visión» «Lo mejor del estilo italiano»

La figura del héroe no implica necesariamente un discurso frío, ya que podemos encontrarnos al héroe cercano que representan por ejemplo las ongs como Aldeas Infantiles o Médicos sin fronteras.

Por otra parte, podemos dotar a la marca de un discurso cercano, para ello emplearemos apelaciones directas al interlocutor y utilizando un lenguaje simple. La marca se identifica con una persona sencilla, sincera, simpática y acogedora que es capaz de identificarse con tus problemas y por eso puede solucionarlos. Por ejemplo Coca- Cola, Nestlé o IKEA.


Ikea nos muestra la versión humorística de un «problema» muy común en las familias durante las navidades.

Este tema de los arquetípicos de personalidad en la identidad corporativa es una gran ayuda para todo aquel que esté encontrando su propia voz. Por lo que si os apetece seguiré profundizando el en tema 😉

Antes de despedirme quiero que sepáis que podéis contar conmigo para gestionar la voz de vuestra empresa 😉 Escríbeme y contaremos tu historia 😉