Seguramente hayas oído hablar de este “sencillo” método como si fuera una fórmula mágica. ATENCIÓN, INTERÉS, DESEO, ACCIÓN y ya está, tus clientes enamorados y rendidos ante tu servicio, lo que seguramente nadie te haya explicado cómo utilizar los textos para ponerlos en práctica. En este artículo explicaré cómo aplicar el método AIDA en tu copywriting y os dejaré 8 ejemplos de cómo podríamos hacerlo.

Estos textos puedes utilizarlos en una landing page, en un correo electrónico, en un post en redes sociales o incluso en un folleto publicitario que se reparten por la calle…

ATENCIÓN:

El cerebro lidia diariamente con miles de impactos publicitarios diariamente: vallas publicitarias, spots televisivos, el 95% de las redes sociales… llamar la atención es prácticamente misión imposible, por lo que si fallamos en este paso, el resto de acciones no valen para nada.

Dos consejos para llamar la atención a través del texto:

  1. Háblales de tú. Ni de usted ni de vosotros. El potencial cliente tiene que interpretar que la comunicación es directa y unipersonal, de esa manera se sentirá el protagonista de tu mensaje. Si puedes, incluye su nombre en el mensaje, por ejemplo en email marketing.
  2. Utiliza titulares que hagan referencia a la recompensa que obtendrán si siguen leyendo: técnicas para una piel más bonita, trucos para generar más ventas, consejos para una casa más limpia.

INTERÉS:

Ahora que tienes su atención, es el momento de despertar su interés, para eso es muy importante que demuestres que conoces a tu cliente y para ello:

  1. Empieza ampliando la idea del título, no cambies de tema porque puede romper la conexión frágil con la que lo atrapaste.
  2. Habla de sus problemas directamente: tiene una piel sin luminosidad, no vende lo suficiente, no tiene tiempo para limpiar la casa… haz ver que lo entiendes perfectamente.

DESEO:

Ahora puedes hablar de ti,  sin hablar de ti 😉 me explico.

  1. Explica cómo tu potencial cliente puede resolver sus problemas con lo que tú le estás ofreciendo. Recuerda que tú no eres el protagonista, sino un mero ayudante para que él pueda ser más guapo, más rico o tener más tiempo para hacer otras cosas en vez de limpiar su casa.
  2. Un objetivo por mensaje: Por ejemplo si quieres que el mensaje principal sea: mi producto te va a dejar la cara preciosa gracias a la superformulación de mi crema, no te enredes en otros aspectos como el formato ahorro, que usamos menos plásticos por el bien del medio ambiente… que será también interesante, pero pierde fuerza el mensaje principal.

 

ACCIÓN:

El potencial cliente ya es consciente del problema y de la solución. Ahora es el momento de guiarlo a la compra:

  1. Incluye un verbo de acción: Compra, reserva, rellena el formulario…
  2.  No incluyas más de una llamada de acción por mensaje: tu llamada a la acción debe responder al objetivo que pretendías, si envías dos mensajes el cliente puede perderse y acabar por no hacer nada. Ejemplo: Comprar la aspiradora inteligente VS Recibir más consejos sobre ahorro en la limpieza. Sólo una llamada de acción por mensaje.

Espero que con estos consejos prácticos comprendas mejor cómo utilizar el método AIDA en tu copywriting y descubras todo su potencial. Si tienes alguna pregunta, no dudes en ponerte en contacto conmigo